OBSERVATORIO

signos_H Indicador Adelantado de inversión en I+D

Indicador Adelantado de Cotec

El modelo de predicción de Cotec aspira a anticiparse unos meses a los datos oficiales sobre inversión en I+D del conjunto de los agentes económicos españoles, un dato que el Instituto Nacional de Estadística publica anualmente en torno a noviembre.

El proyecto cuenta con la colaboración de Álvaro Escribano, Catedrático de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid; de Eva Senra, Vicerrectora de Estudiantes, Emprendimiento y Empleabilidad de la Universidad de Alcalá y miembro de la red de expertos de Los 100 de Cotec; y de Juan Andrés Rodríguez, ayudante de investigación de la Universidad Carlos III de Madrid.

El objetivo de Cotec es consolidar este indicador y ofrecer actualizaciones periódicas de sus estimaciones.

LA INVERSIÓN EN I+D SUPERA POR PRIMERA VEZ LOS 25.000 MILLONES EN 2025

2025 marcó un récord en términos del gasto total en Investigación y Desarrollo del conjunto de los agentes económicos que operan en España, pudiéndose haberse superado por primera vez la cifra de los 25.000 millones de euros. Esta es la previsión del modelo de predicción de Cotec, que pretende anticiparse a las cifras oficiales. Obviamente habrá que confirmar esta estimación a finales de noviembre de 2026, fecha en la que está anunciado que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publique las cifras oficiales de la Encuesta sobre Actividades de I+D correspondientes a 2025.

En concreto, el modelo sitúa el volumen de inversión en los 25.601 millones de euros, lo que supone un incremento de 1.670 millones respecto a 2024 (año en el que la inversión fue de 23.931 millones, según el INE). De esta manera, el nivel de inversión en I+D en España se situaría en 2025 10.000 millones por encima de la cifra observada tan solo 5 años antes (fue de 15.768 millones de euros en 2020).

El sector mantuvo un tono expansivo en 2025, estimándose su crecimiento en torno al 7% interanual en términos nominales. Se trata del undécimo año consecutivo de avance de la I+D en España. De confirmarse las predicciones del indicador adelantado de la Fundación Cotec, se trataría de un avance más moderado que el observado en el excepcional bienio 2022-2023 (con tasas del 12,0% y del 15,8%, respectivamente), y en línea con el aumento del 6,9% registrado en 2024.

Es importante tener en cuenta que estas cifras se producen todavía en el periodo de implementación de los fondos europeos Next Generation EU, que finaliza en agosto de 2026, y que han impulsado la inversión en I+D en España tras la pandemia.

LA INVERSIÓN EN I+D AUMENTA LIGERAMENTE SU PESO EN EL PIB

El incremento de la inversión en I+D previsto por Cotec se produce en un contexto de notable aumento del PIB nominal (del 5,8% en 2025). Aun así, al crecer la inversión en conocimiento por encima de la actividad económica agregada, la I+D lograría incrementar de nuevo su participación en el PIB, aunque lo haría de manera limitada.

En concreto, la ratio de inversión en I+D sobre el PIB se elevaría en torno a dos centésimas, hasta el 1,52%, porcentaje máximo en la serie histórica, prolongando la senda ascendente de los últimos años y consolidándose por encima del nivel previo a la pandemia.

NO ES FACTIBLE CONSEGUIR EL OBJETIVO ESTABLECIDO PARA 2027

La Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 estableció el objetivo de situar la economía española en una inversión en I+D del 2,12% en el horizonte de 2027, avanzando en la convergencia con la Unión Europea-27. Desde su aprobación en 2020 Cotec ha mantenido que se trataba de un objetivo muy ambicioso y difícil de conseguir. Posteriormente, llegaron los fondos europeos NextGeneration, de carácter extraordinario, que, sin duda, contribuían a avanzar hacia al objetivo.

De hecho, la meta para 2027 podría no alcanzarse incluso en el escenario de conseguir mantener en los próximos años un crecimiento anual de la inversión en la importante tasa de crecimiento del 7% que Cotec prevé para 2025. Si se pone esta tasa en perspectiva temporal, se observa que es extraordinariamente elevada comparada con la observada en promedio anual en la década 2009-2019 (del 1,6%), previa a la llegada de los fondos europeos.

Según los cálculos de Cotec, que toman como referencia el escenario macroeconómico plurianual del Banco de España, de mantenerse una tasa de crecimiento de la inversión en I+D del 7% en promedio anual hasta 2027 – es decir, en los ejercicios 2026 y 2027-, la ratio de I+D sobre PIB se situaría en el 1,59% en ese año, por debajo del objetivo del 2,12% marcado por la Estrategia.

Para alcanzar el objetivo del 2,12% del PIB en 2027, sería necesario encadenar, a partir ya de este 2026, dos tasas de crecimiento consecutivas de inversión en I+D muy superiores al 7%. En concreto, del 23,67% en promedio anual.

En términos absolutos se visibiliza más claramente la enorme dificultad del reto: sería necesario multiplicar por 1,53 veces el nivel de inversión estimado para 2025 (25.601 millones), añadiendo 13.554 millones de euros adicionales al sistema de ciencia e innovación, hasta alcanzar los 39.155 en 2027.

Tanto el sector público como el privado deberían contribuir a este enorme esfuerzo con recursos adicionales, aunque no con la misma intensidad, siendo necesaria una aportación mayor por parte del sector privado, tal y como reconoce la propia Estrategia.

EL EMPLEO EN I+D CONTINUÓ CRECIENDO EN 2025

La información procedente de la afiliación a la Seguridad Social confirma que el sector de la I+D siguió creciendo en 2025, si bien a un ritmo algo más contenido que en ejercicios anteriores. El número de afiliados en la rama de actividad 72 (Investigación y Desarrollo) alcanzó las 128.558 personas en diciembre de 2025, 3.942 trabajadores más que un año antes, lo que equivale a una tasa de crecimiento interanual del 3,2%.

El empleo en I+D encadena así varios años de avances ininterrumpidos desde que, ya en octubre de 2020, recuperara con rapidez los puestos de trabajo perdidos en los meses iniciales de la pandemia. La afiliación en esta rama constituye, además, uno de los indicadores de alta frecuencia sobre los que se construye el indicador adelantado de Cotec sobre la evolución del gasto en I+D en España.

VARIACIÓN DE AFILIADOS EN I+D POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS EN 2025

Los datos de la Seguridad Social permiten conocer la evolución de los afiliados en la rama de actividad 72 entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025. Se observa un avance prácticamente generalizado en todo el país, con la excepción de Canarias (-1,1%), Extremadura (-0,5%) y Castilla-La Mancha (-0,2%), que retroceden ligeramente.

Los mayores crecimientos porcentuales se registran en La Rioja (+15,1) y en las dos ciudades autónomas -en Ceuta (+18,2%) y Melilla (+8,7%)-, aunque en estos tres casos los incrementos en términos absolutos son muy reducidos debido al reducido tamaño de sus respectivos mercados de trabajo.

En términos absolutos, llama la atención la fuerte participación de Cataluña al crecimiento del empleo en I+D en España en 2025: la comunidad autónoma es responsable de 1 de cada 3 nuevos afiliados netos generados (1.309 de los 3.942 totales). También son reseñables los avances que se registran Comunidad Valenciana (+670), Andalucía (+596) y Comunidad de Madrid (+517). Estas cuatro comunidades concentran en torno al 80% de todo el crecimiento del empleo en I+D en España en 2025.

Estas diferencias territoriales permiten anticipar en qué regiones el gasto en I+D podría estar avanzando con mayor intensidad, si bien conviene subrayar que esta es solo una de las variables consideradas en la estimación y que el modelo integra otros muchos factores relevantes.

EL MODELO

El indicador adelantado de Cotec aspira a anticiparse varios meses a la publicación de los datos oficiales del INE sobre la inversión en I+D del conjunto de los agentes económicos. El proyecto se desarrolla en colaboración con la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y tiene como objetivo consolidar el indicador y ofrecer actualizaciones periódicas de sus estimaciones.

Metodológicamente, el indicador se apoya en modelos econométricos dinámicos de corrección de error (ECM). Estos modelos parten de una constatación empírica: el gasto en I+D y la actividad económica evolucionan conjuntamente a lo largo del tiempo. Es decir, son series cointegradas, de modo que entre ambas existe una relación de equilibrio estable a largo plazo. El modelo estima esa relación de fondo, que vincula la I+D con variables como el PIB o el consumo final, y al mismo tiempo corrige las desviaciones de corto plazo, incorporando la coyuntura más reciente.

Junto a esas variables macroeconómicas de referencia, el modelo integra indicadores que actúan como aproximaciones de la actividad innovadora: la inversión en propiedad intelectual, la ejecución presupuestaria de la Administración General del Estado en I+D, los ingresos por exportación de servicios de I+D, la afiliación a la Seguridad Social en la rama 72, la inyección de fondos Next Generation EU o las patentes solicitadas de modelos de utilidad, entre otros.

A partir de un modelo de periodicidad anual se construyen además versiones de mayor frecuencia, trimestral y mensual. Para ello, las variables disponibles solo con periodicidad anual se interpolan (mediante el método de Chow-Lin) y se suavizan (con el filtro de Hodrick-Prescott), lo que permite ir incorporando nueva información a medida que esta se publica.

De entre más de treinta especificaciones evaluadas se seleccionan los doce modelos con mayor capacidad predictiva y, a continuación, se combinan sus predicciones (técnica de forecast combination). Promediar varios modelos solventes reduce el error de predicción y aporta estabilidad frente a la incertidumbre propia de este tipo de estimaciones.

Para 2025, las mejores combinaciones se agrupan en dos escenarios complementarios. El primero, con un peso dominante de la ejecución presupuestaria pública en I+D, apunta a un crecimiento del 8,4%. El segundo, más ligado al ciclo macroeconómico y a la exportación de servicios de I+D, sitúa el avance en el 5,5%. La predicción central del 7,0% resulta del promedio de ambos escenarios. La diferencia entre ellos depende, sobre todo, de en qué medida la elevada ejecución presupuestaria pública observada recientemente acabe trasladándose al gasto efectivo en I+D a lo largo del año.

AUTORES:

Álvaro Escribano Sáez, Catedrático de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid; Eva Senra, Vicerrectora de Estudiantes, Emprendimiento y Empleabilidad de la Universidad de Alcalá; Juan Andrés Rodríguez Solano, Ayudante de Investigación de la Universidad Carlos III de Madrid, Cotec

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